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Pasando al otro lado

  • hace 23 horas
  • 4 Min. de lectura
Las tormentas no son evidencia de abandono, sino parte del proceso que Dios usa para llevarnos hacia el cumplimiento de Sus promesas. El propósito no es quedarnos en medio del caos, sino pasar al otro lado.

Todos queremos llegar al “otro lado”.


El otro lado representa:

  • la restauración del matrimonio,

  • la sanidad emocional,

  • la estabilidad financiera,

  • la libertad espiritual,

  • el cumplimiento de una promesa.


Pero entre donde estamos y donde Dios nos quiere llevar… muchas veces hay una tormenta.


La pregunta no es si habrá tormentas. La pregunta es: ¿Cómo responderemos cuando lleguen?


Mateo 14 nos muestra que los discípulos estaban exactamente donde Jesús les dijo que estuvieran… y aun así enfrentaron una tempestad.


Eso destruye una mentira común: “Si estoy pasando dificultades, algo debo estar haciendo mal.”


No siempre. A veces la tormenta es evidencia de obediencia.


1. La tormenta también forma parte del proceso


Mateo 14:22 - "En seguida Jesús hizo a los discípulos entrar en la barca e ir delante de él a la otra ribera..."


Observa algo importante: Jesús los envió.


No entraron por error. No tomaron una mala decisión. No estaban fuera de cobertura espiritual.


Fue Jesús quien los dirigió allí.


Esto nos enseña que:

  • No toda dificultad viene del enemigo.

  • No toda oposición significa que Dios cerró la puerta.

  • No todo dolor es castigo.


Hay procesos que Dios permite porque forman carácter.


Romanos 5:3–4 - "La tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza."


A veces decimos:

  • “El diablo me está atacando.”

  • “Todo me sale mal.”

  • “Nada cambia.”


Pero quizá Dios está formando:

  • resistencia,

  • paciencia,

  • dependencia,

  • madurez espiritual.


La tormenta no siempre es para destruirte. A veces es para prepararte.


No confundas proceso con abandono.

2. No puedes pasar al otro lado mirando hacia atrás


Génesis 19:26 - "Entonces la mujer de Lot miró atrás, y se volvió estatua de sal."


Dios la estaba sacando.Pero su corazón seguía atado a lo que dejaba.


Muchos físicamente salieron…pero emocionalmente siguen atrapados.


Siguen mirando:

  • la relación pasada,

  • la herida pasada,

  • el fracaso pasado,

  • la versión vieja de sí mismos.


Mirar atrás espiritualmente produce estancamiento.


¿Por qué? Porque no puedes avanzar mientras tu corazón vive en el ayer.


Pablo dijo: Filipenses 3:13 - "Olvidando ciertamente lo que queda atrás… prosigo."


Algunas personas oran por un nuevo comienzo mientras siguen abrazando viejos patrones.


No puedes llegar al otro lado:

  • con resentimiento,

  • con nostalgia del pecado,

  • con mentalidad de víctima.

Lo que Dios te pidió dejar no puede seguir gobernando tu corazón.

3. Jesús aparece en medio de la tormenta


Mateo 14:25 - "Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar."


No llegó antes.No porque no le importara.


Llegó en el momento preciso.


A veces pensamos:“¿Dónde está Dios?”


Pero la realidad es: Él nunca perdió de vista tu barca.


Lo hermoso es esto: Jesús no calmó la tormenta primero.


Primero apareció Él.


Porque la respuesta principal no es ausencia de problemas.


La respuesta es Su presencia.


La paz no viene por control


Muchas personas quieren paz quitando circunstancias difíciles.


Pero la paz bíblica viene de una Persona.


Juan 16:33 - "En el mundo tendréis aflicción; pero confiad..."


Quizá Dios no quite inmediatamente:

  • la deuda,

  • el diagnóstico,

  • la crisis,

  • la incertidumbre.


Pero sí promete caminar contigo.


La presencia de Jesús vale más que un mar en calma.

4. La voz correcta cambia el miedo por fe


Mateo 14:26–27 - "¡Tened ánimo; yo soy, no temáis!"


Primero hubo miedo.Luego vino la voz.


El miedo muchas veces nace porque interpretamos mal lo que vemos.


Los discípulos pensaron: “Es un fantasma.”


Pero era Jesús.


¿Cuántas veces interpretamos mal nuestros procesos?


Pensamos:

  • “Esto me destruirá.”

  • “Nunca saldré.”

  • “Perdí demasiado.”


Pero Dios sigue hablando.


La fe crece cuando aprendemos a reconocer Su voz.


No alimentes más:

  • noticias negativas,

  • pensamientos de derrota,

  • voces de incredulidad.


Escucha más a Dios.


Lo que escuchas determina cómo atraviesas la tormenta.

5. Para pasar al otro lado debes salir de la barca


Mateo 14:28–29 - "Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti..."


Pedro hizo algo que nadie más hizo: Salió.


La barca representa:

  • comodidad,

  • lógica humana,

  • seguridad aparente.


Pero lo sobrenatural exige fe.


No puedes experimentar milagros desde la comodidad total.


Fe no es emoción


Fe no es sentirte fuerte.


Fe es obedecer aun con temor.


Pedro no salió porque entendía cómo caminar sobre agua.


Salió porque confió en quién lo llamó.


Quizá hoy Dios te pide salir de:

  • una mentalidad limitada,

  • una dependencia emocional,

  • un negocio que nunca inicias,

  • una comodidad espiritual.


La fe comienza donde termina tu control.

6. Si apartas los ojos de Jesús, te hundes


Mateo 14:30 - "Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo..."


Pedro caminó mientras miraba a Jesús.


Se hundió cuando enfocó la tormenta.


El problema no fue el agua.Fue el enfoque.


Lo mismo pasa con nosotros.


Cuando miramos:

  • números,

  • diagnósticos,

  • críticas,

  • imposibilidades,

Aquello que más contemplas termina gobernándote.

7. Dios quiere llevarte también a prosperidad con propósito


Deuteronomio 8:18 - "Acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas."


La prosperidad bíblica no es idolatría al dinero.


Es mayordomía con propósito.


Dios no promete riqueza mágica.Promete capacidad.


5 principios bíblicos


1. Reconoce la fuente

  • Todo proviene de Dios.

  • La habilidad. La oportunidad. La fuerza. La gracia.


2. Pide sabiduría

  • No basta trabajar duro.

  • Se necesita dirección.


3. Busca ideas creativas

  • Dios puede inspirar soluciones nuevas.

  • Nuevos negocios. Nuevas estrategias. Nuevas puertas.


4. Trabaja con diligencia

  • La fe no reemplaza disciplina.


5. Da con propósito

  • La generosidad rompe la mentalidad de escasez.

  • No damos para manipular a Dios. Damos porque confiamos en Él.


Conclusión


Tal vez hoy estás en medio de la tormenta.


Cansado. Confundido. Sin respuestas.


Pero recuerda: Jesús fue quien dijo: “Pasemos al otro lado.”


Si Él habló, habrá cumplimiento.


No te estanques mirando atrás. No vivas como víctima. No te aferres a la barca. No enfoques el viento.


Porque la tormenta no es tu destino.


Tu destino es el otro lado.

Nuestra oración es que Dios te hable de manera personal y que encuentres la dicha de pasar tiempo en Su presencia cada día. Con mucho amor, Pastores Douglas y Marcia Vergara.

 
 
 

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