Cuando entra el rey
- 30 mar
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Los seguidores se fueron e hicieron lo que Jesús les había dicho. Trajeron la burra y el burrito, pusieron sobre ellos sus mantos y Jesús se sentó encima. Mucha gente extendía sus mantos sobre el camino. Otros cortaban ramas de los árboles y las extendían en el camino. Los que caminaban al frente de él y los que lo seguían, gritaban: —¡Viva el Salvador, el Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Viva Dios que está en los cielos! Cuando Jesús entró a Jerusalén, toda la ciudad se alborotó. Unos preguntaban: —¿Quién es este hombre? La gente contestaba: —Este es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea.” Mateo 21:6-11 PDT
Si hoy recibieras la noticia de que un Rey (o una figura de máxima autoridad y honor) va a visitar tu casa en una hora, ¿qué sería lo primero que ordenarías o limpiarías?
Muchas veces nos preocupamos por el orden externo, pero hoy aprenderemos qué sucede cuando Jesús, el Rey de Reyes, entra no solo a nuestra casa física, sino al trono de nuestro corazón.
Edificación
1. El Rey que trae Orden
Cuando Jesús entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió. La entrada de un rey siempre genera movimiento.
El desorden interno: A veces el "rey" de nuestra vida es el trabajo, el dinero, el ego o una herida del pasado. Eso genera caos emocional y familiar.
La prioridad del Reino: Cuando Jesús reina, nuestras prioridades se alinean: primero Dios, luego la persona, la familia y el ministerio.
¿Qué área de tu vida se siente en desorden hoy? (Finanzas, emociones, tiempo).
2. La Señal de la Victoria: El Cordón Rojo
Hablamos de Rahab, la tatarabuela de David. Ella puso un cordón rojo en su ventana como señal de fe.
Una señal profética: Ese cordón rojo representaba la sangre de Jesús que siglos después nos daría vida y protección.
Protección Familiar: Así como la casa de Rahab fue la única que no cayó cuando las murallas de Jericó se derrumbaron, una familia bajo el pacto de la sangre de Cristo permanece firme en la tormenta.
Declaración: "Mi casa y yo serviremos al Señor" no es solo una frase, es un muro de protección.
3. La Naturaleza del Rey: Humildad y Propósito
Jesús no entró en un caballo de guerra, sino en un pollino (burrito).
El Rey Asequible: Él es un rey al que todos pueden acercarse: niños, jóvenes y pecadores.
El propósito del "Burrito": Dios usa lo sencillo. Si pudo usar a un animal para su entrada triunfal, puede usarte a ti y a tu familia para grandes cosas si mantienes un corazón humilde.
La Ley de la Humildad: El que se exalta será humillado, pero el que se humilla será exaltado.
Aplicación
1. Identificar al "Intruso": Tómate un minuto en silencio para identificar si hay algo (trabajo, orgullo, resentimiento) que está ocupando el lugar de Dios en tu corazón.
2. El Acto de Rendición: De la misma manera que la multitud tendió sus mantos en el camino, hoy "tendemos" nuestros títulos, logros y preocupaciones a los pies de Jesús.
3. Oración por la Familia: Apliquen simbólicamente la "sangre de Cristo" (el cordón rojo) sobre sus hogares, declarando que ninguna crisis del mundo destruirá la paz de su casa.
Conclusión
Jesús no quiere ser un "huésped" que se queda por una noche; Él quiere ser el dueño de la casa. Cuando Él reina, la vergüenza del pasado se transforma en bendición y honra, tal como sucedió en la descendencia de Rahab.

Nuestra oración es que Dios te hable de manera personal y que encuentres la dicha de pasar tiempo en Su presencia cada día. Con mucho amor, Pastores Douglas y Marcia Vergara.

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